Testimonios

Historia



Elegí el nombre Luz de Vida porque es símbolo de luz, calor, fuerza, vida y es símbolo de un amor intenso. Es la luz que disipa las tinieblas de la mente y del corazón; las personas que llegan a pedir ayuda a Luz de Vida lo hacen con un gran vacío existencial, por eso decimos que los voluntarios, que los ayudan a salir del pozo oscuro en el que se sienten sumergidos, son “transmisores de fe y esperanza”.

 

Luz de Vida nació durante la catequesis del año 1991 en el Pabellón de Menores “Clemente XI” de la Unidad Penal Nº 1 de Paraná. En donde, al observar la cruel realidad que les tocaba vivir a estos jóvenes, comencé a soñar con un lugar que fuera una “escuela de vida”, la cual fuese una alternativa distinta anterior a la detención de un joven en la cárcel a causa de su adicción. Sabemos que quien comienza a transitar el camino de la drogadependencia tiene tres posibilidades: la muerte, el psiquiátrico o la cárcel.

De ahí en más la Providencia fue hilvanando los hechos de manera sobrenatural hasta el día de hoy. Las dificultades fueron muchas; pero todo ocurría en el momento justo, ni antes ni después. Ahí es donde comprendí el sentido de que “los caminos torcidos de los hombres son los caminos derechos de Dios”.

En el año 1994 se crea la Fundación Luz de Vida que da origen a la primera Comunidad Terapéutica en nuestra provincia de Entre Ríos, la cual se fija como objetivos: cobijar al drogadependiente o probador ocasional en situación de riesgo para que pueda desarrollarse y se convierta en una persona de bien, capaz de integrarse a la comunidad y al mundo del trabajo, donde crezca integralmente (...) Prevención, rehabilitación y posterior reinserción social del joven toxicodependiente (...) Trabajar sobre la libre voluntad de apartarse del submundo de las drogas indebidas. Fortalecer la defensa de la vida. Apoyar la dignidad de la persona. Afianzar el ámbito familiar. Desarrollar proyectos educativos para una nueva forma de vida. Educar en la solidaridad y convivencia social, basándose en los valores humanos y trascendentes. Promover la participación activa. Hacer redescubrir  a las personas que ingresen su propia capacidad de ser ellos mismos agentes de su desarrollo. Constante búsqueda de la evolución integral del residente(...)

En Octubre de 1994 llega el primer joven de 14 años oriundo de Gualeguaychú derivado por el Consejo Provincial del Menor para que reciba tratamiento. De ahí en más son cientos los jóvenes que han pasado por la C.T. para recibir tratamiento, no sólo de Paraná, sino también del resto de la Provincia. Más adelante, a fines de la década del `90, viene el reconocimiento nacional: la Fundación pasa a ser prestadora de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR). Desde ese momento, se amplia el radio de cobertura de Luz de Vida, comienzan a llegar personas a realizar tratamiento desde Formosa, Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires, Jujuy...

Actualmente la Comunidad brinda a sus residentes diversos talleres: artísticos (música, artesanías, plástica, literatura) y productivos (abonos orgánicos: elaboración de compost y lombricompuesto).

La recuperación de la persona en sus dimensiones bio-psico-socio-espiritual es una ardua tarea que no admite detenimientos. Los frutos que Dios permite que cosechemos nos alientan a seguir en el camino emprendido.

Y la historia continúa ...

 

Prof. Amelia H. Pusula
Fundadora y Directora Gral.
Fundación “Luz de Vida